El celular, pudiera ser el verdugo de tu propia vida.
 

Para nadie es un secreto que las carreteras urbanas y extraurbanas del Estado Sucre están cada vez más peligrosas. Alto. No es por la delincuencia común que también es otro problema que debemos atacar con seriedad y contundencia, sino por aquellos conductores de vehículos automotrices que al mismo tiempo son usuarios de los teléfonos celulares, bien sea utilizando auriculares o bien sistemas de comunicación de operación manual continua, vale llamar escribir mensajes de textos. Esta combinación es potencialmente peligrosa, sin vacilar a decirlo, podría acabar, en fracciones de segundo, con la vida de algún peatón desafortunado o incluso, con la vida de usted mismo que esta frente al volante utilizando el teléfono celular.


Estudios que se han realizado, revelan que los conductores de vehículos que al mismo tiempo usan la telefonía celular tienen de cuatro a cinco veces más probabilidades de tener accidentes que los que no los usan. Además, alerta el estudio que los equipos celulares que permiten tener las manos libres no brindan una ventaja de seguridad respecto de los equipos de mano. De modo que el verdugo de tu propia vida lo podrías tener en tus propias manos. Ya existen países que el uso de estos aparatos mientras conduce es un delito penal, es decir, podrías ir a prisión, aún sin causar ningún accidente todavía.


Según otros informes que se han publicado en revistas internacionales y realizados por distintas universidades del mundo, como por ejemplo el último informe de los investigadores del departamento de Psicología de la Universidad de Utah, en los Estados Unidos, manifiestan que manejar hablando por teléfono resulta más peligroso que conducir bajo la influencia del alcohol.  En las pruebas que se realizaron, los conductores que usaron teléfonos celulares fueron 5,36% veces más propensos a tener un accidente que los conductores sin distracción. A los usuarios de teléfono les fue aun peor que a los que estaban ebrios, ya que hubo tres accidentes entre los que hablaban por teléfonos celulares y en todos chocaron con la parte posterior del vehículo de seguridad. En contraste, no hubo accidentes registrados entre los participantes que estaban ebrios ni en el grupo sobrio que no usó un teléfono celular.


En tal sentido, el llamado es a los legisladores, para que revisen (si existen) las normativas legales al respecto y se puedan modificar o hacer leyes que traten de disminuir los accidentes de tránsito causados por esta imprudencia. De igual manera, a los conductores, tengan mayor precaución y recuerden que el celular puede ser su propio verdugo.

 

ADVERTENCIA: El video contiene imágenes fuertes y extremadamente violentas