El turismo es un fenómeno ambivalente de alcance mundial, pues entraña efectos directos e indirectos. Sin dudas, puede aportar grandes beneficios económicos y sociales a un país, una región o una localidad, dinamizando intercambios entre múltiples ramas de actividad y favoreciendo el encuentro entre personas de diferentes características sociales, culturales y económicas. Sin embargo, el turismo implica también efectos negativos y consecuencias no deseables, como la degradación medioambiental, la pérdida de la identidad cultural y tensiones entre turistas y la población residente. En este sentido, es hora de empezar a reflexionar de la “hipoteca” a la cual hemos sometido nuestro ambiente y porque no, a nuestros conciudadanos que conviven en este ambiente natural; es por ello que se hace necesario empezar a desarrollar un turismo sostenible socialmente solidario. En atención a esto, se debe destacar que en el estado Sucre se cuenta con una biodiversidad aún no explorada y cuyo aprovechamiento podría convertirse a muy corto plazo en una de las actividades económicas más importantes del país, siempre y cuando se desarrolle con el modelo de sostenibilidad. El estado Sucre posee una gama de características especiales, como diversidad de paisajes (playas, montañas, llanos, selvas), un clima favorable y una ubicación geográfica privilegiada, razones que le confieren un excelente escenario para empezar a desarrollar un turismo sostenible socialmente solidario. Muchos de estos ecosistemas son refugio de animales en peligro de extinción como es el caso del Manatí del Caribe (Trichechus manatus) y de otras especies amenazadas como el perro de agua (Pteronura brasiliensis) y la nutria (Lontra longicaudis), danta (Tapirus terrestris). Desde el punto de vista antropológico la simbiosis hombre-naturaleza cobra especial relevancia en este estado donde coexisten, además de la cultura criolla, tres etnias ancestrales: Waraos, Kariñas y Chaimas; tan amenazas ellas como el hábitat que las sustenta por la voracidad depredadora de actividades económicas de explotación de los recursos naturales como la tala, la pesca, la caza y recolección de especies animales y vegetales amenazadas de extinción. Todos estos elementos han de ser tomados en cuenta en la configuración del inventario de recursos eco-turísticos del estado Sucre, como paso previo a la instauración de un modelo de desarrollo turístico que permita una transición de la conciencia de los operadores turísticos desde la mentalidad explotadora del recurso hacia la intencionalidad exploradora-protectora; construyendo una nueva generación de emprendedores ganados para aceptar como propios los principios de la naciente tendencia del bioturismo (sustentabilidad económica en equilibrio con la sustentabilidad biológica de los destinos); y socialmente responsables.